En días recientes, el Comisionado Residente de Puerto Rico acompañó al ex-congresista Alan Grayson en la inauguración de su comité de campaña en Kissimmee, Florida. Sus expresiones allí dejaron en evidencia el cinismo latente de quienes practican la política de identidad y del agravio racial, con el fin de manipular al votante hispano (o en éste caso, puertorriqueño) para sus fines políticos y electoreros.
Respondiendo a los que le cuestionaron por hacer campaña contra un posible candidato puertorriqueño en el 9no. Distrito Congresional de la Florida, Pierluisi dijo lo siguiente:
Pueden ver tanto vídeo inédito como la transcripción de las expresiones de Pierluisi aquí.
Pierluisi no perdió tiempo en atacar a Mitt Romney, tras sus críticas a Rick Santorum por su voto a favor de la juez Sonia Sotomayor (para el 2do. Circuito Apelativo). No titubeó en fomentar la narrativa de que un ataque a Sotomayor era una señal de rechazo al votante hispano. Sin embargo, el Comisionado Residente se presta para obstruír el paso a un posible quinto Representante puertorriqueño en la Cámara. Claro, el problema es que ese posible quinto puertorriqueño iría al Congreso con un mandato firme para atacar las deudas y déficits que agobian al País. Es muy probable que se vote a favor de medidas que podrían estorbarle el cashflow federal a la Isla…cash flow que cubre el hurto generacional de la clase política que Pierluisi actualmente representa en Washington.
Tal vez ésto sorprenda al Señor Comisionado Residente, pero habemos hispanos (y también puertorriqueños) quienes no vivimos con la mano tendida, o en espera de las dádivas que puedan fluír del trono del Filósofo-Rey Barack I.
Hay que estar poseído de una arrogancia suprema como para pretender decir, con un lado de la boca, que Orlando es “el septuagésimo noveno municipio” de Puerto Rico…y con el otro, escupir los “cuatro no” cuando se presenta la oportunidad de que un hijo de la Isla represente al ”Municipio 79″ en el Congreso.
Si tengo nostalgia de Puerto Rico, no necesito oír a un político del patio. Me voy a una guagua de la OBT, me como una alcapurria, y ya. Y al Señor Comisionado Residente le sugiero, con el mayor de los respetos, que se mantenga en lo suyo.
El daño es peor del que parece. Sr. Bonilla, agrego que el Lcdo. Pierluisi le falta el respeto al electorado que lo escogió porque él fue electo en Puerto Rico; olvida su constituyente, a la que debe su primera lealtad; contribuye a traer división en el partido político a través del cual fue a las urnas; y destruye la oportunidad de alcanzar el ideal que promulga (la estadidad), impidiendo la oportunidad de representación puertorriqueña. Este es un momento histórico cuando los hispanos podemos determinar las elecciones de este país y tenemos que combatir la indiferencia de los votantes hispanos que nacimos ciudadanos americanos. Y su forma no es la forma de hacerlo.Desde la época de mi abuelo, escuchaba decir que los puertorriqueños no lograban más en los EEUU porque “se tiraban” (es decir, no se apoyaban) los unos a los otros. Es ofensivo y sin esperanza que estando el pueblo de Puerto Rico como está, con tanta gente corriendo hacia la Florida para vivir mejor, promueva esa conducta el representante de los puertorriqueños ante el Congreso.