La semana pasada, indicamos que cundía el pánico en la prensa y el comentariado de izquierda, tras presenciar la paliza que recibió ObamaCare en el Tribunal Supremo. Las acciones del Presidente Barack Obama parecerían indicar que el pánico se regó hasta llegar a la Casa Blanca.
La pregunta obligada…¿habrá habido alguna filtración de las deliberaciones iniciales en el Supremo? La cosa no debe pintar bien para el régimen si se ve precisada a recurrir esta táctica a tan sólo cinco días del cierre de argumentos orales. De otro modo, ¿por qué volver a antagonizar al Tribunal Supremo cuando el fallo no va a bajar sino hasta junio? Algo se saben, y el régimen está a la ofensiva.
El Presidente Obama dijo lo siguiente, en medio de una conferencia de prensa conjunta con el Presidente de Los estados Unidos Mexicanos, Felipe Calderón, y el Primer Ministro de Canadá, Stephen Harper. Informa el Diario Dominicano:
“En última instancia, confío en que la Corte Suprema no tomará lo que sería una paso sin precedentes y extraordinario al rechazar una ley que fue aprobada por una mayoría significativa en el Congreso elegido democráticamente“, dijo Obama en una conferencia de prensa ofrecida en la Casa Blanca con líderes de Canadá y México.
Lo primero es que la anulación de ObamaCare no sería ni extraordinario, ni “sin precedente”. La realidad es que el Tribunal Supremo asumió injerencia sobre la revisión judicial desde el 1803, con el caso Marbury v. Madison, el cual sentó las bases del derecho constitucional asta el día de hoy. Digo, lo menos que esperaría es que el ex-catedrático de Derecho se sepa lo dicho por el Juez Presidente John Marshall, cuando dijo:
Indudablemente, es de la competencia y del deber del Poder Judicial el declarar cuál es la ley… Si una ley se opone a la Constitución; si tanto la ley como la Constitución pueden aplicarse a determinado caso, en forma que el tribunal tiene que decidir ese caso, ya sea conforme a la ley y sin tomar en cuenta la Constitución, o conforme a la Constitución, haciendo a un lado la ley, el tribunal tiene que determinar cuál de estas reglas en conflicto rige el caso. Esta es la verdadera esencia del deber judicial.
Por supuesto, sabemos que el Presidente Obama tiene otras ideas acerca de lo que representa la Constitución. Entonces nos queda claro que los pronunciamientos de hoy se hicieron exclusivamente para difusión masiva por la prensa pretoriana, y para el consumo de su base electoral.
La segunda inconsistencia presidencial es esta noción de que la ley fué aprobada por márgenes abrumadores en el Congreso. Dicho en buen puertorriqueño, la ley pasó raspando. El márgen fue de 219-212 en la Cámara de Representantes, con 35 demócratas en contra. Sus provisiones más controversiales pasaron el Senado mediante reconciliación, la cual requiere sólo 51 votos. La ley goza de la desaprobación de la mayoría de los votantes estadounidenses, y fué el catalista de la gran barrida congresional del 2010. Nadie, pero nadie en sus cabales piensa que ObamaCare goza de grandes márgenes de aprobación.
Vayan a éste link de CBS para que vean algunos de los otros argumentos sensacionales que el Presidente Obama hace en favor de ObamaCare. Hay que apreciar la audacia de un Presidente que critica el hecho de que un panel de jueces no electos derogue una ley que se apresta a entregar las decisiones de salud de 300 millones y pico de personas…a un panel de burócratas no electos. Al final de la noticia podrán ver que Obama recurre al último de los argumentos…el argumento emocional. Los abogados siempre dicen que si la ley no está a tu favor, que hagas argumentos emocionales.
El régimen sabe que ni la ley ni la opinión publica están a su favor. Dentro de poco, tampoco lo estará la Constitución.
